Cuentos dormidos
- Nelson R.

- 18 sept 2025
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 19 sept 2025
Durmieron todos los cuentos olvidados,
el narrador se esfumó sin voz ni trato,
perdido en un rincón clausurado,
nunca más fue hallado.
La vereda se pliega
en suspiros apagados
bajo el sol de un otoño silente.
Las sombras de aves
que hoy no partieron
se cruzan con erizos diligentes.
A la vez que los zorros astutos
descansan serenos,
las urracas cegadas
acechan el brillo, veladas.
No alzan sus trinos,
sólo tejen engaños,
entre ramas torcidas
y reflejos prestados.
Los arbustos despliegan
sus brazos desnudos,
cual súplicas de manos errantes,
sumisas, heladas, sin rumbo ni nido
se enlazan temblando,
buscando latidos,
que el bosque presiente
pero nunca ha sido.
En la nada se hundieron los relatos.
El narrador se disolvió
sin defensa ni rastro.
Pero la senda de hojas doradas,
aún serpentea callada
como conciencia dormida
en su último acto.




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