top of page

Nacer para renacer

  • Foto del escritor: Nelson R.
    Nelson R.
  • 15 feb
  • 2 Min. de lectura

La serenidad del tiempo.

Ese maestro silencio, tan explícito,

dejo en mi conciencia huellas descalzas

que me llevaron hasta un río caudaloso

que avanzaba hacia el mar sin pudor,

cómo si la memoria supiera algo

que yo apenas intuía,

y dejara su canto caer

sin miedo a lo que encuentre.

Y yo, descalza,

pisaba las piedras lisas y resbaladizas,

intentando mantener el equilibrio

para no caer en el agua gélida.

Gélida como una súplica inminente

que iba a estar ahí sin saberlo,

y dejar que la corriente me llevara lejos,

ignorando cómo ni dónde ir,

ni si podría regresar algún día

a la orilla que ya conocía.

Pero fue precisamente ese chapuzón

que me temía,

después de esfuerzos inmensos,

el que me llevó hasta aquel mar

que veía en mis sueños

y buscaba sin saberlo en mis recuerdos:

tranquilo, delicado, majestuoso,

capaz de hipnotizarme con una sola mirada.

Y yo, convencida

de haber aprendido a nadar,

me lancé a explotar su inmensidad.

¿Pero de verdad lo había aprendido?

Porque al llegar allí

encontré un horizonte nuevo

que me miraba sin prisa,

explorándome lentamente,

igual que yo lo hacía.

Mirando mi reflejo en el agua cristalina,

bajo un sol con tanta luz que nunca había visto,

tanta que mis imperfecciones se difuminaban, formando estructuras nuevas

que jamás había conocido.

Como si él también supiera

que yo acabara de nacer ahí.

Y al mirarme a sus aguas,

sentí que él también se veía en mi mirada,

como si reconociera por primera vez

esa parte suya que hasta ahora

había permanecido dormida.

Y supe, sin querer saber,

que ese comienzo traería el final

que ya me esperaba,

por más que intentara huir.

Que el secreto que guardaba

estaba destinado sólo para quien

nace en su abrazo

y consigue crecer sin ahogarse,

sólo dejándose ser…

Terrible…

y hermoso.

Sin duda,

terriblemente hermoso.


 
 
 

Comentarios


Formulario de suscripción

¡Gracias por tu mensaje!

©2020 por Poesía y algo más. Creada con Wix.com

  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn
bottom of page