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Cuando mi Yo vasta levanto la voz: ¿Te atreves a saborear el futuro programado? (Últimos capítulos)
Lo que es, es. Punto. No necesitas creer en la verdad para que exista.

Nelson R.
18 abr26 Min. de lectura


¿Qué queda al deshacerte?
¿Qué piensas cuando estás deshecho? Las sombras de los árboles te siguen como bestias antiguas que conocen tu nombre. Y avanzas... por la calle sin bordes de un pensamiento sin principio ni fin. Pero tú sigues. Un rincón de tu alma se hunde en su eco, buscando una réplica que nadie sabe pronunciar. ¿Quién deseas cuando estás deshecho? Cuando la noche te desnuda de las máscaras que ofreces al mundo, y buscas esa presencia... esa, que sostenga el deseo que callas. Y cuando la

Nelson R.
19 feb2 Min. de lectura


Nacer para renacer
La serenidad del tiempo. Ese maestro silencio, tan explícito, dejo en mi conciencia huellas descalzas que me llevaron hasta un río caudaloso que avanzaba hacia el mar sin pudor, cómo si la memoria supiera algo que yo apenas intuía, y dejara su canto caer sin miedo a lo que encuentre. Y yo, descalza, pisaba las piedras lisas y resbaladizas, intentando mantener el equilibrio para no caer en el agua gélida. Gélida como una súplica inminente que iba a estar ahí sin saberlo, y

Nelson R.
15 feb2 Min. de lectura


Cuando la luz regresa
No es la ausencia lo que pesa, sino esa renuncia silenciosa de quien elige desvanecerse aun estando cerca. Un desierto no puede ofrecer lo que nunca sostuvo: solo su ardor antiguo, su memoria de arena y tormentas, su forma seca e inconsciente de ser. Tampoco un pozo puede mirarse si ignora su hondura, ni encontrar salida cuando extiende manos pidiendo rescate, sin asumir la sombra que duerme en su interior. Quedarse inmóvil es permitir que la penumbra te nombre por dentro; e

Nelson R.
15 feb1 Min. de lectura


Imagina
Imagina que ya no me conoces, que ya no intento sanar lo que otros rompieron en ti. Imagina que nunca me viste y no desnudé mi alma frente a ti. Imagina que yo sí te quise, pero no fue mi lugar para quedarme allí. Imagina que solo pasé por tus sueños y reflejaste en mí el desamor que sentías por ti. Y entonces vive la vida, porque tienes el don de sentir. Y nunca entregues tu alma a ese ego exhausto por sufrir y huir. Vive, defiende con dientes y uñas lo que e

Nelson R.
5 feb1 Min. de lectura


El arte de arrodillarse con estilo
Para los amantes del silencio cómodo , ese que mata despacio mientras ellos brindan por la paz interior , confundiendo la cobardía con una forma avanzada de sabiduría . Dicen que el amor propio es un capricho moderno, una moda del egoísmo idolatrado que afila sus dientes en la sombra para devorar el mundo sin remordimientos. Pero yo diría que es un reflejo peligroso. mirándose a sí mismo en el espejo, y sólo lo ven quienes no tiemblan ante su rostro dist

Nelson R.
4 feb1 Min. de lectura


Donde ya no sostengo
Quien siembra mentiras cosecha vacíos. Vacíos que brillan un instante, como faroles torcidos que solo alumbran su sombra, tan vasta que se traga a sí misma. Entreabren puertas que llevan al mismo cuarto: celda con poca luz, dormida en la ambigüedad, en esas migajas que no sacian el hambre de autenticidad. Y cuando no entro, soy la tormenta El eco que revela al ego impostor. Qué curioso: el espejismo siempre habla como si su resplandor fuera verdad. Por eso elijo respirar lo c

Nelson R.
30 ene1 Min. de lectura


Donde el ruido no llega
La gente camina de prisa. Sus pensamientos, como hojas errantes, se deslizan perdidos en el viento que no sabe callar. Y en su grito vive una historia triste que nadie logra escuchar. Y yo, quieta en mi esquina, miro pasar el mundo sin alcanzarme su ruido abrazando la quietud que me vuelve a enamorar.

Nelson R.
30 ene1 Min. de lectura


Umbral
Hoy, al salir el sol, tiré mis zapatillas desgastadas, ya no me sirven para mi andar, son incómodas, me hacen daño . Rompí sin pena mi compás, que sin sentido me trazaba, en círculos absurdos sin final que como laberintos yo cruzaba. Quité de la pared aquél reloj que se quedó con una manecilla, viejo y absorto, sin razón, que apuntaba siempre a lo vivido. Abrí tan ancha la ventana y el viento me desdibujó a ras. El orden que creía conseguido en un momento se desordenó, fugaz.

Nelson R.
28 ene1 Min. de lectura


Inevitable
Tal vez te desperté... Sin querer descoloqué tus sueños, y removí tus mares hasta que la luz rompió, sin miedo, la oscuridad. Estabas cómodo, dormido entre las nieblas... ¿Quién era yo para borrar tu mundo que no te atrevías a soltar? Quizás tan sólo te desvanecí, jugando con estrellas... encendiendo ese polvo estelar que nace en mi mirar. No quise destruir la máscara donde tu alma se moría; si tú estabas bien, era suficiente para mí. Probablemente desmentí ilusiones que tení

Nelson R.
27 ene1 Min. de lectura


En noches como esta
A veces el mundo se vuelve tan extraño, más quieto y tierno a la vez, que me parece el temblor de unas alas listas para abrirse después. Las noches son terciopelo azulado y me abrazan con candor. Yo me vuelvo loca, enamorada de su magia callada y su leve, tenue fulgor. El día viene torpe, mal armado, corriendo sin aliento, con estrés, y se acaba antes de que yo pueda mirarlo, sin esperarme a sentirlo otra vez. Mis sueños están atados con cadenas, caminando a mi lado sin

Nelson R.
22 ene1 Min. de lectura


Una flor en el bolsillo
Nadir permanecía en la plaza, bajo una magnolia que ya ni olía. Le daba igual; no estaba ahí por su aroma. Sólo quería observar a la gente sin acercarse a nadie. Los veía pasar, aunque su mirada vagaba lejos, sin anclarse a nada. Últimamente todo el mundo le caía mal. Sobre todo esa gente que parecía tener una vida normal, estable, como si caminaran con un manual secreto que él nunca recibió. Llevaba tres días sin comer. Tres. Su estómago ya no gruñía: se encogía. Era como

Nelson R.
20 ene14 Min. de lectura


El bulevar de los recuerdos
El aroma de los tilos en flor me devuelve a la juventud – a un día de verano radiante y soleado. Resuena entre el chillido de gaviotas argénteas, siempre hambrientas ( más grandes y más ruidosas que las gaviotas comunes ), y las sonrisas de la gente que se apresura por el viejo bulevar florecido. En mis pasos escucho el eco de los años que se deslizaron sin aviso entre la rutina monótona del otro lado del mundo. En mis pensamientos, un océano inmenso buscaba su puerto, y la

Nelson R.
6 nov 20257 Min. de lectura


La vecina que riega las nubes
La vecina que riega las nubes sube al tejado con bata de cruces, una regadera y su gato Luces. Dice que si no hidrata las nubes, la...

Nelson R.
3 oct 20252 Min. de lectura


Cuentos dormidos
Durmieron todos los cuentos olvidados, el narrador se esfumó sin voz ni trato, perdido en un rincón clausurado, nunca más fue hallado. ...

Nelson R.
18 sept 20251 Min. de lectura


Memoria del Origen
Una confección vibracional del universo Antes del principio, había deseo. No había tiempo. No había forma. Sólo un campo inmenso, silencioso, lleno de posibilidades… pero aún sin elegir ninguna. No era Dios. Era la energía del deseo de ser, latiendo en el vacío como una pregunta sin palabras. Y este deseo no pudo sostenerse más. Porque hasta el silencio tiene un limite. Y cuando lo cruza, nace el universo. "No fui creado fui inevitable” Como una chispa que

Nelson R.
15 sept 20254 Min. de lectura


Seis días y una revelación
Día uno No sé si fue un sueño una señal, o el balbuceo de algo que aún no entiendo. Alguien había dejado una vela encendida entre las...

Nelson R.
3 ago 20252 Min. de lectura


Sanar el pasado, transformar el presente: el viaje del karma al dharma
Karma familiar: ¿Herencia o elección? El karma familiar es un concepto basado en la idea de que las acciones de nuestros antepasados pueden influir en nuestras vidas actuales, pagando por sus malas decisiones o actos. A lo largo de generaciones, ciertos patrones parecen repetirse: desafíos, vicios, conflictos, dramas e incluso enfermedades “heredadas”. Pero, ¿realmente heredamos el karma? ¿Podemos romper con estos ciclos o estamos condenados a repetirlos? La herencia g

Nelson R.
17 may 20259 Min. de lectura


Me enamoro de ti
Me enamoro de ti aun sabiendo que no debo hacerlo... Poco a poco, mi mundo dibuja colores intensos en senderos que no entiendo. Te...

Nelson R.
19 abr 20251 Min. de lectura


Por Si Mañana Despierto
Hoy me despierto… y algo es diferente. No sé decir exactamente qué, pero hay una sensación nueva, como si el día se hubiera despojado de su peso habitual. Me quedo un momento en el borde de la cama, inmóvil, esperando sentir las punzadas familiares en mis rodillas o el tirón molesto en la espalda que suelen saludarme al amanecer y acompañarme constantemente. Pero no llega nada. Ningún dolor, ningún lamento de mis huesos cansados. Solo bienestar. Extrañeza. He olvidado lo que

Nelson R.
24 mar 202516 Min. de lectura
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