Donde el ruido no llega
- Nelson R.

- 30 ene
- 1 Min. de lectura
La gente
camina de prisa.
Sus pensamientos,
como hojas errantes,
se deslizan
perdidos en el viento
que no sabe callar.
Y en su grito
vive una historia triste
que nadie logra escuchar.
Y yo,
quieta en mi esquina,
miro pasar el mundo
sin alcanzarme su ruido
abrazando la quietud
que me vuelve a enamorar.




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