Donde ya no sostengo
- Nelson R.

- 30 ene
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 20 feb
Quien siembra mentiras
cosecha vacíos.
Vacíos que brillan un instante,
como faroles torcidos
que solo alumbran su sombra,
tan vasta
que se traga a sí misma.
Entreabren puertas
que llevan al mismo cuarto:
celda con poca luz,
dormida en la ambigüedad,
en esas migajas que no sacian
el hambre de autenticidad.
Y cuando no entro, soy la tormenta
El eco que revela al ego impostor.
Qué curioso:
el espejismo siempre habla
como si su resplandor fuera verdad.
Por eso elijo respirar lo cierto:
lo que nada exige,
lo que sólo existe,
lo que se revela solo...
mientras camino.
No voy a encajar en otras vidas.
Mi ser, exhausto de dar al vacío,
ya no entona himnos ajenos,
ni presta su timbre
a bocas que no saben escuchar.
No seré actriz en guiones ajenos,
ni sombra en escenas
donde sostengo
a quienes no saben guiar.




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