En noches como esta
- Nelson R.

- 22 ene
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Actualizado: 27 ene
A veces
el mundo se vuelve tan extraño,
más quieto y tierno a la vez,
que me parece el temblor
de unas alas
listas para abrirse después.
Las noches
son terciopelo azulado
y me abrazan con candor.
Yo me vuelvo loca, enamorada
de su magia callada
y su leve, tenue fulgor.
El día
viene torpe, mal armado,
corriendo sin aliento, con estrés,
y se acaba antes
de que yo pueda mirarlo,
sin esperarme a sentirlo
otra vez.
Mis sueños
están atados con cadenas,
caminando a mi lado sin hablar,
con las manos entumecidas y hundidas
en los bolsillos de la suerte, esta vez.
En noches
como esta noche, vivo
envuelta en su calma sin pensar.
La luna vuelve a cantar su melodía
y me pierdo sin temor
en esta paz.
Y el tiempo
corre sin parar
en su caballo desbocado.
Hace años
quise detenerlo,
pero no lo conseguí.
Hoy mis piernas
se sienten tan cansadas
de perseguir sueños
con registro para existir.
Me agoté
de caer en la penumbra.
Me mataban las personas que amé.
En algunos versos me reencontré
conmigo misma,
con el corazón quebrado…
y resucité.
Amo las noches,
porque en ellas vivo,
como si el mundo detuviera su ardor
y por fin pudiera respirar,
no me obligo,
recogiendo miles
de estrellas encendidas
que aún hoy brillan para mí.




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