Perspectivas
- Nelson R.

- 1 oct 2020
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 21 feb
... Y te fundiste
en el abrazo cálido del tiempo,
y mis ojos empapados de dolor.
Te fuiste...
con decisión y sin ternura,
por el camino
que te esperaba por andar.
Me encerré
tras mil y una puertas,
para estar tan lejos y pensar.
Pero cada vez
abrías una brecha,
y la luz comenzaba a entrar.
¡Y yo veía todo diferente!,
aunque seguía siendo igual.
Y esa luz que molestaba
mis conceptos tan establecidos...
¿¿Quería apagarla??
¡¿De verdad?!
...Y te hundiste
en mi mente, sin permiso,
queriendo encontrar ya tu lugar.
Porque sabías
que para ti un sitio había...
¡Lo había y siempre lo habrá!




Comentarios