Umbral
- Nelson R.

- 28 ene
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 14 feb
Hoy,
al salir el sol,
tiré mis zapatillas desgastadas,
ya no me sirven para mi andar,
son incómodas, me hacen daño .
Rompí
sin pena mi compás,
que sin sentido me trazaba,
en círculos absurdos sin final
que como laberintos yo cruzaba.
Quité
de la pared aquél reloj
que se quedó con una manecilla,
viejo y absorto,
sin razón,
que apuntaba siempre a lo vivido.
Abrí
tan ancha la ventana
y el viento me desdibujó a ras.
El orden que creía conseguido
en un momento se desordenó, fugaz.
Mi libro
con cuentos
se cayó de la repisa,
y supe:
no lo necesito más.
Estas historias prestadas
torcían toda la realidad.
Anduve
un ratito sin mandato
mirando a la gente sin pudor,
seguían observando su reflejo
en charcos opacos
sin lucidez.
Abrí
mi mano,
que en el puño aún guardaba
mi brújula antigua sin tirar;
aquella que guiaba mis sentidos,
mis pasos, y mi vida al final...




Comentarios